Fases del proceso de dirección estratégica en el área de cobranza.

fases-de-proceso-de-direccion-estrategica-en-el-area-de-cobranza

FASE 1: ANÁLISIS ESTRATÉGICO

El análisis estratégico es el proceso que permite determinar el conjunto de amenazas y oportunidades que el entorno ofrece al área de cobranza, así como los puntos fuertes y débiles de la misma.

Esto permite a la dirección hacer una evaluación de la situación. De este modo, una vez definidos los objetivos, finalidades y metas del área, se pueden formular la estrategia más adecuada y orientada al resultado (sin dejar de lado el paradigma que esto representa).

Para ello, el análisis estratégico estudiará tres elementos que determinarán el espacio estratégico en el que se desarrollará el área de cobro. Estos, a su vez, serán los ejes sobre los que se construirá la estrategia. Estos elementos son la definición de las finalidades y misiones del área, el análisis externo y el análisis interno.

La definición de las finalidades y misiones generales del área pretende dar coherencia a toda la actuación y al propio proceso de dirección estratégica.

Con el análisis externo se pretende identificar el conjunto de amenazas y oportunidades que caracterizan el entorno en el que está inmersa el área de cobro.

El análisis interno busca determinar y evaluar los factores que conforman los puntos fuertes y débiles del área para realizar un diagnóstico.


FASE 2: FORMULACIÓN DE ESTRATEGIAS

Una vez realizado el análisis estratégico, se deben diseñar diferentes alternativas posibles para conseguir su misión y objetivos definidos en función del contexto marcado por el análisis interno y el análisis externo lo cual debe tener como resultado:

Elección de las estrategias competitivas en cuanto a costos de gestión, diferenciación, comunicación al cliente, etc.

Definición de las direcciones de desarrollo futuro del área de cobranza en cuanto a especialización, diversificación, profesionalización, etc.

Definición de las formas de crecimiento del área, que puede ser interno, externo, etc.


FASE 3: IMPLANTACIÓN DE LA ESTRATEGIA

Una vez elegida la estrategia más adecuada llega el momento de ponerla en marcha. Para la implantación de la estrategia resulta útil elaborar un plan estratégico. Dicho plan debe incluir los objetivos y las decisiones adoptadas en las etapas anteriores, así como los medios que deben emplearse y el camino que deberá seguirse para que la estrategia tenga éxito.

Sin embargo, no puede olvidarse que, además de un camino bien definido, es fundamental contar con un equipo capaz de estimular la actividad de los recursos humanos para que la consecución de los objetivos, así como con una estructura organizativa y una cultura empresarial que contribuyan a una implantación eficaz.

Para finalizar, la implantación de la estrategia se completa con la etapa de planificación y control estratégico. Esta se ocupa, en primer lugar, de la formalización y la revisión del proceso de implantación de la estrategia. En segundo lugar, su función es la adecuación de dicha estrategia a medida que las condiciones internas y externas más cambiando. Esto supone verificar que los resultados están alineados con la misión y los objetivos del área de cobranza y, en caso contrario, corregir las deficiencias tanto en la fase de implantación como en las de análisis, formulación o evaluación de la estrategia.


Fuentes:
Figueras Santiago, 14 de agosto 2021, Fases y Tipos de Dirección Estratégica.
https://ceupe.mx/blog/fases-de-la-direccion-estrategica.html